Triángulo de la exposición ¡Aprende cómo se utiliza!

Atardecer en Vejer

El triángulo de la exposición… No es cosa menor, o como diría un “humorista“… Mejor lo dejo, ¿no? En fin, chistes malos aparte, hoy vamos a conocer en que consiste el denominado triángulo de la exposición. Por lo que hemos hablado en entradas anteriores, podemos definir que cuando hacemos una fotografía estamos pintando con la luz. (¡Que poético que suena!). Además, también hemos visto que nuestra cámara es capaz de controlar la manera en la que entra y recibe la luz a través de varios parámetros: abertura de diafragma, velocidad de obturación e ISO. Pues son estos parámetros los que conforman el denominado “Triángulo de la exposición”. ¿Queréis saber más?

Antes de nada, para poder entender mejor los conceptos que veremos aquí, es bastante recomendable entender los 3 parámetros que he indicado más arriba, ya que son la base del mismo. Así que, si hay alguna duda, corred a echar un vistazo.

Equilibrando

Cómo hemos visto en las anteriores publicaciones, la abertura de diafragma incidía en dos elementos: la cantidad de luz que entra al sensor y por ende, la profundidad de campo. La velocidad de obturación, a su vez, controla otros dos elementos: el tiempo que está el sensor permitiendo pasar luz, y relacionado al mismo, el movimiento (pudiendo dejar un objeto “congelado” o que deje una estela del mismo). Por último, tenemos la sensibilidad ISO, que se encarga también de decirle al sensor cuanto ha de esforzarse captando luz. Como se puede observar, estos tres parámetros son la base de “pintar con luz“, pues todos ellos lo que hacen es controlar cuanta luz entra, cada uno a su modo.

Modos de la cámara

Cualquier cámara réflex/sin espejo/compacta avanzada dispondrá de varios modos para tomar fotos:

  • Modo automático, en el que lo único que podemos hacer es tomar la foto. La cámara, en base a sus algoritmos internos, decidirá cuales son los parámetros necesarios de abertura, velocidad e iso para que la foto aparezca correctamente expuesta.
  • Prioridad de abertura: Este modo nos permite determinar cuánto ha de abrir el objetivo. Los demás parámetros los decide la cámara.
  • Prioridad de velocidad: En este modo determinaremos cuanto tiempo queremos que el obturador este abierto. Los demás parámetros los determinará la cámara.
  • Modo manual: en este modo seremos responsables de todos los parámetros: tendremos que establecer la abertura, la velocidad de obturación y la ISO. Tendremos que ayudarnos del exposímetro para saber que la foto está correctamente expuesta en base a lo que queramos conseguir.

¿Cuándo usar cada modo?

Podría decir, sin miedo a equivocarme, que si quieres aprender a fotografiar deberías utilizar el modo manual siempre. Pero tampoco es una norma que se tenga que cumplir al 100%, ni mucho menos. Para hacer una buena fotografía no solamente entran en juego los conocimientos técnicos: la composición, el “ojo” a la hora de tomar la foto… Hay grandes fotos hechas con un móvil, por poner un ejemplo. De todos modos, os paso a enumerar (y es algo personal) cuándo y porqué utilizar los diferentes modos de la cámara.

  • Cuando estoy en una situación que no controlo, y necesito ser rápido tomando la captura, utilizo el modo automático. No es una situación en la que me suela enfrentar habitualmente (más que nada porque lo que más me gusta hacer es fotografía de retratos y lugares cuando voy de vacaciones, y no necesito tanta premura), pero alguna vez si he tirado de ella.
  • En los demás casos, utilizo el modo manual. Si quiero hacer retratos, por norma general, abriré diafragma y en base a eso configuraré los demás parámetros.
  • ¿Cuándo utilizar los modos semiautomáticos? Personalmente, no he hecho uso de ellos, pero creo que es una buena manera de aprender cómo funciona nuestra cámara. Por ejemplo, para una sesión de retratos, podríamos utilizar la prioridad de abertura, y dejar que la cámara se encargase de lo demás. O para una toma de larga exposición utilizar el modo de prioridad de velocidad de obturación.

¿Y qué pasa con la ISO?

La ISO podemos determinarla en automático o manual, independientemente del modo que estemos utilizando (excepto en el modo automático, que no nos dejará cambiarla). En situaciones de buena luminosidad y espacios abiertos, lo recomendable es utilizar los valores más bajos, en base a la toma que queramos hacer. En situaciones de poca luz, (por ejemplo, un concierto) nos tocará tirar de ISO alta y penar con ruido.

Centrándonos

Cómo hemos estado viendo en el modo manual de nuestra cámara, tenemos que ajustar estos tres parámetros. Para ayudarnos en la tarea, tendremos que prestar atención al exposímetro, buscando siempre una posición centrada del mismo, que nos asegurará, en la mayoría de los casos, una correcta exposición

¡Deberes!

Para poder controlar bien todo lo aprendido, lo mejor es llevarlo a la práctica, y hacer fotos en diferentes circunstancias para quedarnos con “la copla” de cómo funciona. Os propongo las siguientes tareas:

  • Buscad objetos o personas que queramos que tengan el protagonismo en la toma. Para hacer la fotografía, utilizad el modo prioridad de abertura o manual, poniendo la abertura más alta de la que disponga vuestro objetivo. Haced las capturas necesarias hasta que lo tengáis controlado.
  • En paisajes, tocaría cerrar diafragma, para que los fondos estén definidos. Probad a hacer varias fotos con diferentes aberturas, para comprobar los resultados y las diferencias.
  • Para la velocidad de obturación nada como localizar una fuente de algún parque, y hacer tomas con velocidades rápidas y lentas: Podremos congelar el agua o dejar un efecto sedoso. En un modo semiautomático solo tendremos que definir el tiempo… Pero en modo manual nos tocará cerrar diafragma para que no entre tanta luz, bajar la ISO, e incluso en algunos casos, tendremos que utilizar filtros ND para poder hacer la toma (explicaré en otro artículo que es un filtro ND).

Creo que no me dejo nada, y ahora os toca probar y aprender. Recordad que no vale disparar a loco: pensad la foto, y una vez tomada, analizad los resultados, viendo como afecta o varia la toma.

Como siempre, cualquier duda que tengáis podréis dejármela en los comentarios, y gustosamente os responderé.

¡Nos vemos!



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Autor: Rubén Herrera

Formador de informática. Amante de la música y la fotografía.

Un comentario en “Triángulo de la exposición ¡Aprende cómo se utiliza!”

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